viernes, 7 de enero de 2011

Crónica interna del Partido Fuerza Social 2010

Crónica de un buen año para Fuerza Social



Escribe Eduardo Zegarra[*]

Estamos a puertas de iniciar, con nuestra alcaldesa Susana Villarán, la gestión de la Municipalidad de Lima. Quisiera con este texto un tanto extenso (advierto para los que quieran leerlo para que tengan paciencia) hacer un balance de lo hecho por nuestro partido en el camino que nos ha llevado a dónde estamos. Creo que esto nos puede ayudar a encontrar pistas que orienten nuestras acciones hacia adelante que es donde se encuentran nuestros mayores retos. Es importante que entre todos construyamos una memoria colectiva y veraz de nuestros recorridos para saber de dónde venimos y hacia dónde vamos (o queremos ir).


1. De cómo se gestó la candidatura de Susana Villarán y la confluencia en Lima

Aunque pocos lo saben, para FS la campaña municipal en Lima se inició muy temprano, a mediados del 2009 cuando ya nuestra compañera Susana había aceptado con total desprendimiento ser nuestra candidata a Lima, lo cual nos llevó a convocar al primer taller de programa para el diseño de un Plan de Gobierno para Lima 2011-2014 en junio. Nuestro primer taller fue un éxito y tuvimos casi 30 profesionales tanto del partido como simparizantes participando. En ese taller se empezó a forjar un "núcleo duro" de programa que lideraría y armaría un Plan de Gobierno muy sólido y articulado a las necesidades de nuestra ciudad. Durante los siguientes ocho participamos con ellos y otros profesionales en diversos foros, conseguimos apoyo de ONGs y centros de pensamiento y preparamos documentos y discusiones en los temas estratégicos de la ciudad.
Fue en octubre 2009 que nuestro partido, en su II Congreso Nacional, lanzó oficialmente la candidatura de Susana Villarán a la alcaldía de Lima, aunque el plazo formal para las inscripciones de candidaturas se daría mucho más adelante (en junio 2010 si mal no recuerdo). En octubre 2009 todo nuestro partido estaba enfocado en el desgastante proceso de recojo de firmas para nuestra inscripción formal ante el JNE. Entre octubre 2009 y marzo 2010 nuestra comisión de programa siguió trabajando el Plan de Gobierno para Lima, teniendo al final de ese periodo un documento bastante bien elaborado.
Desde principios (enero) del 2010 se iniciarion conversaciones con una coalición de partidos y organizaciones gremiales de izquierda, llamada "Lima para Todos" para una posible confluencia política para la elección en Lima. En este conglomerado había militantes del PS, del PC Unidad, y del MNI (que luego se retiraría), así como dirigentes gremiales, de emprendedores y de sindicatos, y que estaban recabando firmas para una inscripción válida para la elección de Lima.
En febrero-marzo se incorporaron al proceso de esta inicial confluencia el MNI (que salió formalmente de Lima para Todos) y otro movimiento nuevo liderado por Marco Arana llamado Tierra y Libertad. Así se fue gestando una confluencia de estas cuatro organizaciones políticas para Lima. En nuestra lectura en FS, esta confluencia era positiva para nuestra candidatura en Lima ya que nos permitía ampliar las opciones para hacer campaña con pocos recursos y así mejorar nuestras posibilidades ya que nuestro partido era aún pequeño en Lima y no teníamos grandes capacidades de movilización, especialmente en sectores sindicales y de organizaciones sociales. Igualmente, percibíamos que “solos” como FS no podríamos armar candidaturas en la mayor parte de distritos de la capital.

A raíz de estas conversaciones conformamos una comisión multipartidaria de programa, la que usó como base el documento de la comisión de FS. Al final del proceso de esta comisión, que duró abril-mayo, tuvimos el documento final de Plan de Gobierno para Lima 2011-2014 de la Confluencia Fuerza Social que fue el que finalmente presentamos al JNE y prácticamente fue el mismo que nuestra comisión de FS había ido articulando, sumando algunos aportes importantes de los aliados pero que no cambiaron en forma sustancial lo trabajado previamente.


Al no tener FS inscripción aún en abril (pese ya a haber culminado el proceso de recojo de firmas válidas requeridas y aceptadas por la ONPE) y al vencerse el plazo para la inscripción de alianzas electorales en las primeras semanas de ese mes, hubo un esfuerzo por ampliar la naciente confluencia hacia otras fuerzas políticas con inscripción (ya que de las cuatro, sólo MNI en ese momento tenía inscripción) como APP de Iberico y Acuña, y luego AP de Alegría y Lescano. Ambas organizaciones no fueron muy serias en estas conversaciones y no fue posible inscribir una alianza más amplia al término del plazo. Debo destacar el enorme esfuerzo de Gustavo Guerra, Alfredo Prado y Gustavo Gutiérrez para lograr esta alianza mayor, que al final no ocurrió. Teníamos bastante claridad que NO iríamos solamente con la inscripción del MNI como confluencia, ya que en esa opción perdíamos mucho control del proceso y también porque nuestra candidata y varios de nuestros dirigentes teníamos serios reparos para esa opción.
Así, luego de vencido este plazo, quedaba claro que la única opción para seguir con la candidatura de Susana Villarán era lograr que FS obtuviera su inscripción propia y pudiera encabezar en forma clara esta confluencia. Los plazos hacían esa opción casi imposible. Fue un momento decisivo para FS lograr la inscripción en esta etapa, a muy pocos días de que venza el plazo para inscribir candidaturas. Fue un logro impresionante de nuestro partido, liderado por Gustavo Guerra y su equipo de organización. Susana Villarán y varios participamos en ese ya legendario plantón frente al JNE para exigir nuestra inscripción, y estoy seguro que si Susana no hubiera estado allí peleando en la calle no lo hubiéramos logrado. Recuerdo que con Susana, Gustavo Guerra, Alfredo, Mariella, Zoila, Fina(s), Blanca, Juan Manuel, Manuel Calle, Gustavo Gutiérrez, Maria Julia y tantos otros que ahora no recuerdo con nombre propio, fuimos los pocos que llegaríamos cantando hasta El Peruano para oficializar nuestra inscripción.

Luego de esta histórica jornada solo nos quedaban tres días para armar las listas provincial y distritales e inscribir más de 300 candidaturas, además de introducir los . planes de gobierno de cada distrito en la página web del JNE. Fue la creíamos la semana más intensa de trabajo para FS (no prevíamos lo que nos esperaba en la campaña electoral) y de hecho varios no pudimos casi dormir mucho durante esta etapa. Allí vi a toda nuestra militancia trabajando indesmayablemente, solo quiero destacar a Zoila Reátegui (porque fueron tantos) debido a su permanente presencia y total dedicación a la causa partidaria.

Se decidió, además, seguir adelante con la confluencia, que ahora sí podría ir con la inscripción de nuestra partido y el claro liderazgo de Susana Villarán y nuestro equipo programático. En todo este proceso de negociación política de las candidaturas de la confluencia jugó un papel central nuestro coordinador de Lima, Gustavo Gutiérrez, quien de forma silenciosa pero indesmayable dedicó prácticamente todo su tiempo y paciencia a lograr acuerdos para cada distrito y en cada instancia de coordinación con las otras fuerzas, logrando finalmente que presentemos candidaturas en 26 distritos de Lima con un mínimo de reglas de juego internas y de financiamiento electoral. Gustavo Gutiérrez es uno de nuestros dirigentes más leales, tenaces y disciplinados para defender y hacer avanzar la institucionalidad de nuestro partido, algo que debemos preservar a toda costa y bajo toda circunstancia.

Nuestra comisión de programa apoyó en la medida de las posibilidades a los programas distritales, y la confluencia también presentó planes de gobierno en cada uno de los 26 distritos. Es evidente que los acuerdos distritales, hechos bajo muchísima presión de tiempo, tuvieron debilidades, en algunos casos no se logró una plena confluencia, y esas debilidades se verían reflejadas luego en la campaña electoral. Pero también debe reconocerse que no hubiera sido factible para nuestro partido armar estas candidaturas si no hubiéramos generado esta confluencia, no teníamos ni la presencia ni la organización propia para hacerlo, y de eso puede dar fé nuestro coordinador de Lima.

Así es como llegamos a la inscripción de la candidatura de Susana Villarán a la alcaldía, de 39 regidores metropolitanos (me tocó trabajar esta propuesta), de 26 candidaturas distritales y sus regidores. Más de 300 candidaturas inscritas. Nuestro partido lideraba una confluencia de centro-izquierda, participabamos con nuestro nombre y logo, y lo más importante, nuestra cc. Susana Villarán era la candidata de esta confluencia. Así empezamos la campaña, también sin recursos económicos, y sólo con la convicción de que teníamos la mejor candidata de lejos, y la de que eramos una opción seria de izquierda democrática, con programa de gobierno bien estructurado, que tentaba llegar en forma democrática al segundo espacio de poder más importante del país, en un escenario donde ya se estaba dando la enorme polarización mediática de Loures-Kouri, y dejando casi nula opción para las demas opciones políticas en disputa, entre ellas la nuestra.



2. Más o menos breve historia de una campaña memorable

Nuestro inicio en la campaña electoral de Lima es también por pocos conocido, un inicio difícil por la escasez de recursos, reticencia de los medios a mostrar nuestra candidatura y un ambiente electoral profundamente sesgado hacia los dos candidatos favoritos de ese entonces, Lourdes Flores y Alex Kouri. En esta primera etapa nuestra confluencia empezó a funcionar, pudimos organizar mítines distritales y en ciertos barrios con la candidata, algunas movilizaciones partidarias y empezar a hacer llegar la presencia de la candidata a los sectores populares. No obstante, el mayor apoyo inicial conseguido por Susana provenía de los estratos medios y altos, más informados y disgustados con la corrupción de Kouri y el tradicionalismo católico de Lourdes y el PPC. Andábamos en un 3 a 4%, casi todo logrado en A y B, mientras en C, D y E eramos casi desconocidos.

La polarización Lourdes-Kouri marcaría una buena parte de la primera mitad de la campaña, pero a mediados de agosto ya estábamos advirtiendo que la polarización se estaba rompiendo aún antes de la salida de Kouri. Y se estaba rompiendo por el destape creciente de la estrecha relación entre Lourdes Flores y Cataño. Lourdes no supo o pudo manejar políticamente este tema, que fue el mayor error político de su carrera. Antes del retiro de la candidatura de Kouri por no tener residencia en Lima, ya se notaba que una parte del electorado empezaba a mirar con buenos ojos otras candidaturas, principalmente la de Susana que había subido a 11% en las encuestas la semana previa al retiro formal de Kouri.

Debemos mencionar que este despegue de Susana se debió al trabajo tenaz y enorme de la propia candidata que dedicaba todos los días al menos 15 horas diarias a la campaña y al de un pequeño equipo de asesores liderado por Ricardo Fort y Alvaro Espinoza que utilizando grupos focales y técnicas comunicacionales con Maguiña y Córdova lograron enfocar los mensajes y los objetivos políticos de la candidatura en un momento crítico. Susana salió oportunamente criticando con firmeza la miopía moral de Lourdes en un momento en que el resto de candidatos no supo qué decir al respecto, además el periodista Baily iniciaría un proceso voluntario de cuestionamiento permanente a Lourdes por no salir a explicar y aclarar sus estrechos lazos profesionales con Cataño. Este fue un punto de quiebre en la campaña que todos debemos reconocer y valorar.

Pero también debemos destacar el trabajo incansable de nuestros militantes en los distritos, que en circunstancias muy adversas buscaban impulsar sus campañas distritales. No fue fácil darles desde el equipo central todo el apoyo que necesitaban, y tampoco fue grato observar peleas y discrepancias que empezaron a aparecer en los espacios distritales. Los problemas previos empezaron a pasar factura en algunos distritos, pero en otros pudimos observar como la confluencia sí funcionaba y se podía tener campañas bien estructuradas y competitivas, lo que finalmente se reflejó en los resultados electorales.

Al romperse la polarización Lourdes-Kouri, Susana empezó a aparecer ante el electorado como una opción que no se había visto anteriormente, una candidatura distinta, que encarnaba valores de honestidad, sencillez y gran capacidad para comunicarse con la gente. Estas cualidades de la candidata serían claves en las semanas siguientes cuando se caería la candidatura de Kouri y se abriría un nuevo escenario electoral. Apareció allí una nueva polarización entre Lourdes y Susana. Lourdes decide querer “marcar” la cancha otra vez pero en forma equivocada, buscando una falsa polarización entre el progreso (ellos) y el atraso (nosotros). La población no creyó semejante discurso.

El crecimiento de Susana en las encuestas implicó inmediatamente el inicio de una durísima campaña de demolición en contra de la imagen de nuestra candidata y la de la confluencia. La línea de ataque inmediata fue la presencia de militantes del MNI-Patria Roja en nuestra confluencia, y la búsqueda desesperada de radicalismos extremos en nuestras candidaturas a regidores provinciales y distritales. Fue tal la embestida mediática, que los propios medios encargados de “demolernos” como Correo, La Razón y Cecilia Valenzuela, cometieron errores y perdieron credibilidad al manipular y mentir abiertamente. El equipo de campaña y la coordinación política de la confluencia actuó con rapidez y logró repeler estos intentos con éxito, demostrando gran capacidad de respuesta. La campaña fue luego asumida plenamente por los otros medios de mayor poder como el grupo El Comercio, y casi todos los canales de televisión. Solamente Baily siguió jugando a nuestro favor, siempre como juna decisión propia e independiente ya que obviamente no teníamos ningún poder para influir en su programa.

Posteriomente, nuestra candidata empezó a mostrar en forma diaria a su equipo técnico y a tomar la iniciativa en los temas importantes de la ciudad como desarrollo urbano, transporte y uso de espacios públicos, mientras que Lourdes nunca pudo mostrar a su equipo técnico completo. Se sumaron a nuestro equipo personalidades de la talla de Augusto Ortiz de Zevallos y Anna Zuchetti, además de varios profesionales de prestigio de nuestras propias canteras como Manuel Iguiñiz, Gustavo Guerra, Miguel Prialé, Gabriel Prado y tantos otros. En una conferencia de prensa mostramos a todo el equipo técnico central, con 20 profesionales de primera en las áreas más importantes de gestión de la ciudad, algo que Lourdes no pudo hacer.

En esta etapa la demolición mediática pasó a ser encarnada por casi todos los medios, y se buscaba cuestionar nuestro Plan de Gobierno, especialmente en las áreas de educación, hospitales de la solidaridad, bono alimentario y transporte. Fue una etapa también clave, hubieron debates televisivos y en diversos espacios y foros de la ciudad nuestro equipo programático y técnico salió siempre ganador y estuvo a la altura de las circunstancias, logrando mostrar y demostrar que Susana Villarán y Fuerza Social sí eramos una alternativa seria y con gran capacidad técnica para gobernar Lima.

Las últimas semanas de la campaña fueron muy duras y todas las fuerzas y poderes del país se orientaron a evitar nuestro triunfo. Tuvimos al Presidente Alan García y varios de su ministros inmiscuyéndose en la campaña en contra nuestra, recibimos ataques y carteles pegados por funcionarios ediles diciendo que queríamos cerrar los hospitales de la solidaridad, titulares diciendo que queríamos cobrarles impuestos a los conductores de vehículos, cientos de noticias diciendo que queríamos entregarle la educación en Lima al SUTEP, PPK diciendo que los mercados financieros se ponían nerviosos con nosotros. Nunca tantos poderes juntos se confabularon para evitar que ganemos.

En la última semana de la campaña, con un pequeño equipo que nunca cobró nada, y una candidata y dirigentes exhaustos (y quizás demasiado optimistas por las encuestas favorables y el efecto engañoso del Poto-Audio), fuimos a un debate con Lourdes Flores que casi nos cuesta la elección. El debate y el post-debate fueron usados de manera brutal contra nosotros por todos los poderes para el último intento de evitar que ganemos. Felizmente no lo lograron y la esperanza venció al miedo y el pueblo de Lima dio una lección de democracia, eligió a Susana Villarán para gobernar los próximos cuatro años.

Hubo serias irregularidades en el proceso electoral con propaganda engañosa y miles de panfletos denigratorios circulando antes y el propio día de la elección, eventos que hasta ahora no son esclaracidos ni sancionados por los organismos electorales. Como no recordar y dar reconocimiento a los miles de personeros y personeras que el día de la elección, y en forma absolutamente voluntaria y sin esperar nada se movilizaron para defender nuestros votos. Estos ciudadanos (legítimos propietarios de nuestra ciudad) nos llenan de fuerza y optimismo, para estar claros en que sí se pueden hacer cambios en democracia con la participación de la gente.

No pudimos ganar en ningún distrito, pero en la mayoría de ellos quedamos segundos o terceros, colocando 22 regidores distritales que se suman a los 21 regidores metropolitanos que ahora tiene la confluencia en Lima.



3. Post-triunfo electoral, elección nacional y transferencia en la gestión

Lo ajustado de nuestro triunfo en Lima (la diferencia final fue de 38,000 votos ó 0.6%) fue usado inmediatamente por nuestros enemigos para intentar quitarnos la victoria, o por lo menos para impedirnos que la celebremos y capitalicemos. La enorme ineptitud de los organismos electorales junto con manejos de oscuros intereses llevaron a que el conteo de votos demore más de cinco semanas. Nuestras credenciales como autoridades fueron recién entregadas a mediados de noviembre, casi mes y medio después de las elecciones.

Nuestros dirigentes y personeros (a quienes le debemos mucho) tuvieron que dedicarle todo su tiempo y esfuerzo profesional a organizar la defensa legal del voto y todos a tranquilizar a los miles de ciudadanos que clamaban por movilizaciones contra un posible fraude electoral. Nuestro partido, FS, debió otra vez asumir la conducción política de un proceso complejo e incierto donde aún estábamos en un limbo con muy pocos aliados de nuestro lado. Debemos reconocer que periodistas como Rosa María Palacios y Augusto Alvarez sí mantuvieron una actitud independiente y veraz en esta difícil etapa, en contraste con la chatez y mala leche de la mayoría de medios de comunicación asi como de algunos “analistas” de encuestadoras que decían que matemáticamente el resultado se podía revertir, la única excepción fue la de Alfredo Torres de Ipsos-Apoyo.

Este duro proceso se realizaba al mismo tiempo que nuestro partido iniciaba la discusión de sus opciones para el proceso electoral nacional del 2011. Nuestro coordinador nacional, Gustavo Guerra, quien había asumido una fuerte carga personal durante la campaña municipal y en el post-triunfo, inició el proceso de discusión interna y organizó un ejemplar proceso electoral interno con dos pre-candidaturas para definir nuestra participación en la elección nacional, que terminó con la candidatura de Manuel Rodríguez Cuadros por Fuerza Social.

En la política de alianzas, sin embargo, nuestro partido cometió serios errores que debemos reconocer y evitar en el futuro. El proceso de decisiones fue muy difícil y nos generó importantes tensiones internas porque no existían consensos básicos sobre el curso a seguir ni en la militancia ni en los principales dirigentes del partido. Habían diversas interpretaciones del triunfo en Lima, además que teniamos discrepancias sobre los pesos internos en un partido que ha surgido de la confluencia de partidos regionales en Junín y Cajamarca, más un partido nacional como el PDS, y que ganaba una elección de la magnitud de Lima. Tuvimos una crisis de crecimiento con poco tiempo para construir los consensos necesarios en el complejo panorama nacional que enfrentábamos.

Con tantos procesos andando en paralelo y los plazos electorales a la vuelta de la esquina, nuestro partido tomó sus decisiones sobre alianzas en un contexto de precarios consensos internos. Algunos hubieran preferido que hagamos una alianza con Toledo para ir bien cobijados y más a seguro a la elección, otros hubiéramos preferido mantener la alianza de la confluencia en Lima para el nivel nacional. Ninguna de las posiciones pudo al final imponer su punto de vista y se impuso el criterio de la mayoría: tener una candidatura propia y no hacer alianzas con otros partidos nacionales como el MNI con los cuales no teníamos la confianza y empatía suficientes como para seguir por esta senda. Los dirigentes tuvimos errores graves de manejo de este tema que ya todos hemos asumido y estaremos pagando como corresponde, pero al final nuestro partido usó sus mecanismos democráticos para decidir, que es lo más importante. Lo cierto es que todos en FS hemos luchado por la defensa de nuestra identidad y la de un espacio propio para nuestra propuesta pólítica y programática en la elección nacional, que es lo que debemos defender con uñas y dientes pese a que nos ataquen de todos lados.

Recién hacia fines de noviembre se inició el proceso de transferencia de un gobierno provincial de gran envergadura como el de Lima. La administración saliente de Castañeda no tuvo una actitud mínima de colaboración, y solamente inició el proceso de transferencia formal cuando se declaró oficialmente nuestro triunfo. Con un escaso mes como horizonte de tiempo, el equipo técnico nombrado por Susana y liderado por Miguel Prialé encaró el proceso de transferencia y la conformación del equipo gerencial con que iniciaremos la gestión en el 2011.



3. Dónde estamos y adonde vamos

El fracaso en la política de alianzas intentado por nuestro partido en el escenario nacional ha tenido algunas consecuencias adversas para el inicio de nuestra gestión en Lima. Los medios aprovecharon para azuzar al máximo las posibles discrepancias entre las cuatro organizaciones políticas de la confluencia en Lima. Algunos dirigentes nacionales de MNI y Tierra y Libertad han salido a criticar abiertamente a nuestra lidereza Susana Villarán por haber manifestado su oposición interna a la alianza, y ha habido y hay intentos desde varios frentes por debilitar nuestra confluencia en Lima y así debilitar también nuestra futura gestión. Felizmente hemos podido reestablecer la confianza mutua y el trabajo conjunto de esta confluencia que es la que llegó al gobierno, algo en lo que se ha podido avanzar en las dos semanas finales del año. Susana Villarán ha puesto especial atención a este tema y tanto el equipo técnico como de regidores seguiremos trabajando en esta dirección.

Vemos que muchos militantes y personas que trabajaron ya sea en la campaña o como personeros, y que se fajaron por nuestra candidatura se acercan hoy y reclaman una participación en el gobierno municipal. Estas son aspiraciones legítimas que respetamos. Sin embargo, hemos sido elegidos por toda la ciudadanía para hacer de esta la mejor gestión con transparencia y capacidad, para lo cual debemos saber separar militancia política de la gestión pública. Hacer lo contrario es hacer lo que ha llevado a la debacle de los partidos y a la pésima gestión pública en nuestro país por tanto tiempo. En esta etapa todos nuestros militantes deben tener confianza en el equipo de lidera Susana Villarán para tomar las mejores decisiones en la gestión, incluyendo las que se vienen tomando con respecto a contrataciones de personal que solo buscan tener el mejor equipo de gestión al margen de militancias políticas.

Nuestro triunfo en Lima, el segundo espacio de poder más importante, ha sido histórico y es y será parte de nuestro legado como partido político a nuestro país. Lo ya hecho nos debe poner orgullosos, pero sin caer en triunfalismos porque hace falta mucho más por hacer hacia delante. Tener la mejor gestión en la ciudad es el camino para fortalecer a Fuerza Social e instalarla definitivamente en el imaginario de millones de peruanos como una alternativa de izquierda moderna que hará los cambios que tanto necesita nuestra sociedad. De todos nosotros depende, y hoy más que nunca no bajemos los brazos como dice nuestro cc. Gustavo Guerra.



Lima, 31 de diciembre del 2010


[*] Teniente alcalde electo por Fuerza Social y miembro de la Dirección Nacional.



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